• Francisco González Ramos

500 años de los comuneros

El 23 de abril se celebra el Día de Castilla y León, “el día de los comuneros”. Es la fiesta

oficial de la comunidad autónoma.

El centro de la celebración es la localidad vallisoletana de Villalar de los Comuneros, lugar en el que se conmemora el 500 aniversario de la batalla de Villalar.

Esta decisiva batalla de la Guerra de las Comunidades de Castilla que se saldó el día 23 de abril de 1521 con la decapitación de los tres líderes comuneros: Juan de Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado.


El día importante y el grueso de celebraciones y actos son el día 23. Los actos comienzan en la noche del día 22, con actuaciones de grupos musicales. Hay una zona de acampada libre para pasar la noche.

La mañana del 23 de abril tienen lugar los actos políticos junto al monolito erigido en

homenaje a los Comuneros.



Cada partido político realiza una ofrenda floral y pronuncia un discurso.

La mañana del 23 de abril tienen lugar los actos políticos junto al monolito erigido en

homenaje a los Comuneros. Cada partido político realiza una ofrenda floral y pronuncia un discurso.

Durante todo el día del 23 de abril se continúa la actividad política alternada con bailes y

conciertos de música tradicional castellana, deportes autóctonos, exposiciones, teatro de calle, actividades lúdicas, etc


VILLALAR “el último suspiro de la libertad castellana”.

El nacimiento de Villalar como símbolo se remonta al siglo XVIII, fue “el último suspiro de

la libertad castellana”.


Orígenes de los Comuneros

Para hallar los orígenes de la revolución comunera es necesario retroceder nada menos que

hasta 1516. En este año, y con apenas 16 veranos, Carlos I informó a España que tenía

intención de coronarse rey.



La llegada de un bisoño monarca “extranjero”, que apenas sabía hablar español, generó gran

inquietud en las ciudades castellanas.

Ya por entonces, el ambiente político estaba demasiado enrarecido a los vaivenes sucesorios, minando la lealtad de los súbditos.

  • Carlos I llegó a la Corona de Castilla actuando de un modo que molestó profundamente a sus nuevos súbditos:

  • Coronarse rey, a la muerte de Fernando II de Aragón en 1516, cuando vivía su madre,

  • la reina Juana I).

  •  Nombrar sucesor del Cardenal Cisneros, como Arzobispo de Toledo a un flamenco de 20 años, 

  •  Repartir cargos entre sus allegados de Gante.

  •  Cuando muere el emperador Maximiliano I, convoca Cortes para conseguir dinero con el que proclamarse Emperador en Alemania.

El descontento se extiende por la Corona de Castilla y León. Los regidores de Toledo envían mensajeros a otras ciudades para reclamar el voto en contra: al prohibirles Carlos que lo sigan haciendo, toma el relevo Salamanca, consiguiendo que las Cortes reunidas en Santiago de Compostela voten en contra del pedido real.

Carlos suspende las Cortes y convoca otras a su medida en La Coruña, lo que enciende la

mecha de los disturbios, que comienzan con la sublevación del Regidor de Segovia, Juan

Bravo.


Lo que los Comuneros exigían era simplemente que el dinero que ellos aportaban en impuestos no fuera empleado en las actuaciones de Carlos I en Europa, y de que los cargos

públicos castellanos estuvieran en manos de castellanos y no de flamencos traídos por el emperador desde Gantes.

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